miércoles, 7 de julio de 2010

Los desafíos de un cineclubista

En el taller de Redacción Periodística del Cispren (sindicato de prensa de Córdoba) tuvimos la oportunidad de hacer la práctica de técnicas de entrevista. En esta oportunidad compartimos con Juan José Gorasurreta, oriundo de Santa Fé y enamorado (como yo) del cine. Les comparto mi ejercicio periodístico.
 Juan José Gorasurreta es un hombre de hablar pausado y de una gran capacidad de compromiso. Hace más de 30 años abandonó el ejercicio de contador para involucrarse en todo lo relacionado con el cine. Con todo lo que aquello implicaba a las puertas de la última dictadura argentina y el reclamo de los padres, Gorasurreta ha sido fiel al séptimo arte desde entonces.
Se formó como documentalista en la Escuela de Fernando Birri, en Santa Fe, y arribaría a Córdoba en 1980, donde al año siguiente fundó junto a una veintena de personas el Cineclub La Quimera, ícono cineclubístico de Córdoba, pionero de una docena de cineclubs existentes en Córdoba.
Mediante el cineclub, Gorasurreta se sintió bienvenido en Córdoba, que definitivamente  es una provincia con una historia muy fuerte. Amarrada a su pasado monárquico y autoritario, en Córdoba no se aceptan fácilmente las diferencias.
En una entrevista colectiva, nos contó que desde la inauguración del Cineclub se hicieron proyecciones bastante transgresoras. El Teatro Córdoba sería el escenario que viera el nacimiento de La Quimera con la proyección del ciclo de cine del alemán Alexander Kluge, quien era uno de los directores contemporáneos de aquél momento.

Para Gorasurreta, la característica itinerante del Cineclub es fundamental, de alguna manera le parece que si el espacio del Cineclub queda anclado a un sólo lugar, corre el riesgo de vanagloriarse en la comodidad, de aburguesarse, convirtiéndose en una sala de cine más. La Quimera ha estado en el Cine Colón (emblemático sitio durante se refugiaron muchos durante el Cordobazo), luego de un par de años fueron a dar al Colegio de Farmacéuticos, y hoy en día se los puede encontrar todos los jueves desde las 8 pm en el Teatro La Luna.
Hablando un poco de cine, Gorasurreta nos explicó que el cine es un ente cambiante. Tanto así, que el cine de hoy en día se caracteriza por su preocupación de no saber hacia dónde va el género humano. Yo me imagino películas como "28 días después" o "Los niños del hombre", donde el planteamiento que se hace es el de sociedades apocalípticas en un futuro no muy lejano. Ni hablar de toda una serie de películas que hablan sobre el fin del mundo (“2012”) o una catástrofe ecológica (“El día después de mañana”). No es una cosa de la ciencia-ficción, es el debate político ideológico actual llevado a los extremos.
Sin embargo, Gorasurreta más bien mencionó el cine asiático y el africano. Entonces, nos queda como tarea pendiente ver cuáles son las películas o quiénes son estos directores que están "desesperados por comunicarnos algo", ya que hemos llegado al punto histórico de las relaciones sur-sur, quizá vaya siendo hora de mirar el cine de otros lados.
Para Juan José Gorasurreta, al menos en el Cineclub, hay que ser un insolente, es necesario ser atrevido y jamás se puede ver al fracaso como una derrota, pues el cineclub contará con seguidores y detractores, y a veces presentará películas que no sean del agrado de sus espectadores, pero esto no hará sino fortalecer la labor del cineclub, es una constante retroalimentación con los espectadores y los organizadores de las proyecciones.
Gorasurreta considera que todavía no se ha hecho una película pertinente en  cuanto a las torturas y la situación general durante la dictadura de Videla, quizá porque “todavía hay mucha gente con miedo”, además de la falta de jurisprudencia que proteja debidamente a los testigos (uno de los que no fue protegido es el desaparecido Julio López). Un film clave de este género es el realizado en 1988 "Juan - Como si nada hubiera sucedido" por Carlos Echeverría, quien estará en agosto visitando Córdoba.
Juan José también opina que las películas, hasta cierto punto son como las personas, y por lo tanto “no pueden ser únicamente para entretener o para ser admiradas, no sólo son para producir placer estético”; los filmes “deben portar un discurso medianamente interesante o relevante, debe existir un balance entre forma y contenido”.
Gorasurreta acaba de publicar el libro "La Quimera del Cine", donde narra más de 40 años de historia vivida en el cineclub, pormenores de las instituciones argentinas del cine argentino y de otras latitudes, desde la óptica de un hombre comprometido con la movida cineclubística. Alguien que considera la actividad de ver cine como algo que va más allá de estar sentado en el sillón comiendo "palomitas de maíz".
* Taller de Redacción Periodística del Cispren, coordinado por Alexis Oliva.
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